Colegio MM. Dominicas Vistabella
 11·12·2018

Aunque llegue un poco tarde, es importante compartir la experiencia vivida durante un mes
en nuestra misión de Camerún.
Cuetjoven, desde el año 1.992, cuando por primera vez salimos hacia Bolivia, es un
encuentro con el doble objetivo de convivir con hermanas de nuestra Congregación en América y África, vivir con ellas su experiencia comunitaria, su misión… No solo vamos con la intención de colaborar de alguna manera, sino con el fin de que nuestra gente, de cualquier lugar del mundo, pueda querer las misiones desde el contacto directo con las hermanas y el trabajo que realizan.

Es algo más que una experiencia de voluntariado. Volvemos a sus orígenes. Este año un grupo de exalumnas y profesores del Colegio partimos para Camerún con la ilusión de ir a conocer un lugar que durante tantos años ha formado parte de nuestra comunidad educativa… Vivir en este espacio durante este tiempo hace que se
quiera aún más el lugar y además es mucha más sencilla la solidaridad después… “No se quiere sino lo que se conoce, lo que se vive”, y esa es la experiencia de Cuetjoven. Todos, muy jóvenes, jóvenes y “menos jóvenes” se llevan en el corazón la alegría, la entrega y el testimonio de las hermanas: rezar juntos, conocer a las familias, actividades con niños y jóvenes… llenan las jornadas cada día… También el entusiasmo por comprometerse en los lugares donde viven, por vivir de una manera diferente la entrega desde el Evangelio y muchas ganas de volver y repetir la experiencia

Para ver la galería de fotos, pinchar aquí.


Abrimos nuestras casas y predicamos directamente con los más jóvenes, con aquellos que apoyan y seguirán apoyando nuestras misiones en cualquier lugar del mundo y más en los lugares donde la injusticia se hace más patente… Eduquemos y acompañemos en el sentido de Familia, de compromiso y de lucha por la justicia… Esto es lo que se vive y se persigue con la experiencia de CUETJOVEN… Como nos dijo el padre Cueto: “Hagamos todo con belleza y dulzura”… Y que la solidaridad se haga vida primero donde estamos, para luego entender y vivenciar la solidaridad en otros lugares del mundo.

(Pastoral Dominicas Vistabella)