Colegio MM. Dominicas Vistabella
 17·09·2018

El ser humano es un ser en camino. En esta marcha se encuentra con encrucijadas: caminos que conducen a la vida y caminos que conducen a la muerte. Y se presentan peligros, riesgos, dificultades de todo tipo.

Para superarlos y no ceder al cansancio ni al desaliento, es necesario tener los ojos bien fijos en la meta y estar bien motivados.

Hay muchas formas de hacer el camino. Hay personas que saltan de compromiso en compromiso; comienzan un proyecto y a los pocos días se enfrían y se desinflan, hay amigas de actos heroicos, pero a corto plazo, la vida diaria, la rutina de cada día no tiene atractivo, no aguantan ese ritmo. Se cansan pronto del camino.

 

 

Pero otras eligen CAMINAR CON\PASIÓN. Como Jesús de Nazaret y Domingo de Guzmán.  Apasionados, primero por Dios y por el Reino, y al mismo tiempo, de sus hermanos y hermanas; sobre todo, de los más pobres.

Ellos vivieron esa pasión como entrega y servicio.  Su pasión se hizo compasión fraterna. Dios, en ellos, se hizo misericordia entrañable y abrazohumanizador. 

Domingo de Guzmán entendió que su vida o era apasionada, como la de Jesús, o no tenía sentido. Por esa pasión lo dio todo. Por donde anduvo vivió y predicó la pasión compasiva de Jesús.

Y ese “talante” lo dejó a los suyos encarnado en el carisma dominicano. No hay vida dominicana sin apasionamiento y sin compasión que brota y se nutre de la contemplación: un modo de ver el mundo y los otros con los ojos de Dios.

La pasión dominicana se hace compasión: un estremecimiento fraterno que orienta la palabra y la vida a favor de la justicia y la paz en nuestro mundo.

Este es el motor de nuestra predicación, del anuncio de la Buena Noticia de Jesús para cada uno de sus hijos e hijas.

Puede que no sean tiempos de pasiones. Puede que, por ello, no andemos muy sobrados de compasión. Sin embargo, no es desacertado afirmar que solo una vida apasionada puede ser verdaderamente humana.

La decisión es tuya: ¿quieres “ir tirando” o “caminar con pasión”…?

¿Merece la pena ser un caminante apasionado?

¿Eliges vivir la compasión?